El Guerrero Perfecto
Todo comenzó un día de su infancia a la orilla de un río, no hacía mucho que habían llegado a ese sector del valle junto con sus hermanos. Eran siete hermanos en esos días, sextillizos de 14 años y un pequeño de 10. Estaban jugando como de costumbre, el mayor de todos, Demián dirigía desde siempre a su tropa de hermanos. Es de él de quien trata esta historia.
Los siete hermanos eran queridos y odiados en su pueblo pues eran muy extraños, pero muy dados a ayudar a los demás personas. Ese día había comenzado como cualquier otro. Demián le enseñaba al pequeño Simón a pescar. Su hermana Selene, la segunda en nacer practicaba esgrima en lo alto de una roca y los demás: Alexander, Andrew, Luis y Tomas, jugaban lo que surgiera de sus mentes. Pero por lo general era pelear entre ellos, utilizando las artes marciales que habían aprendido de su madre.
Estaban en eso cuando el cielo comenzó a cubrirse de nubes, pensaron que una tormenta se acercaba, pero aun decidieron quedarse a jugar un rato más, pues aun era temprano y la tormenta tardaría en comenzar. Estaba cada uno en lo suyo, cuando Demián sintió que algo extraño pasaba, el aire estaba tornándose denso y pesado y estaba más oscuro que lo habitual. Más oscuro que si se tratara sólo de una tormenta. Se puso en pie y dejó su caña enterrada en la tierra, Simón lo miro extrañado.
- ¿Pasa algo hermano? - Pregunto el pequeño.
- Algo se acerca, debemos alejarnos de aquí - respondió el mayor con el rostro sombrío... ... ... ...
